En Farmacia Reinoso sabemos que el síndrome postvacacional, también llamado depresión o estrés postvacacional, es un conjunto de síntomas que se dan cuando retomamos nuestras obligaciones, ya sean familiares, laborales o de estudio, tras las vacaciones.
En Farmacia Reinoso sabemos que desde pequeños nos han enseñado que el aseo personal es uno de los hábitos más importantes, sobre todo el lavado de manos ya que, a lo largo del día, con nuestras manos tocamos toda clase de cosas llenas de bacterias.
En Farmacia Reinoso sabemos que la señal más evidente del paso del tiempo es el envejecimiento de la piel. Este inevitable hecho puede manifestarse en algunas personas de forma más evidente, mientras que otras consiguen conservar su aspecto mucho mejor.
En algunos casos, el envejecimiento de la piel es cuestión de genética, sin embargo, no hay duda de que podemos ayudar a nuestra piel para que permanezca joven durante más tiempo teniendo en cuenta ciertos consejos y evitando algunas conductas.
La alimentación es uno de los factores que intervienen directamente en nuestra salud cutánea, ya que nos aporta nutrientes y otros compuestos. Hoy en nuestro blog hemos reunido los alimentos que envejecen nuestra piel para poder evitarlos en la medida de lo posible.
Es evidente que el paso del tiempo es una de las principales causas del envejecimiento de nuestra piel, causando que deje de estar tan tersa, firme y suave.
Pero también existen otros motivos por los que la piel envejece, sobre los cuales podemos actuar. Estas causas externas producen que nuestra piel envejezca a causa de la liberación de radicales libres por estrés oxidativo.
Cuando estos radicales libres se acumulan durante mucho tiempo excesivamente, nuestra piel pierde su capacidad para combatirlos y, como resultado, se dan una serie de lesiones sobre ella.
1. El sol.
Los rayos del sol pueden acelerar el envejecimiento prematuro de nuestra piel, provocando que aparezcan más arrugas, además de multiplicar las posibilidades de sufrir cáncer de piel.
Esto no tiene por qué pasar, ya que podemos tomar el sol de forma segura y siendo conscientes del riesgo que una exposición excesiva supone.
2. Tabaco.
No hace falta que enumeremos, una vez más, la cantidad de efectos negativos que el tabaco causa en nuestra salud, aunque es interesante subrayar las consecuencias que este perjudicial hábito tiene en nuestra piel.
Los radicales libres responsables del envejecimiento prematuro aumentan con el tabaco.
Además, un solo cigarro contiene muchas sustancias nocivas para nuestro organismo que se reflejan en nuestra salud cutánea.
3. Nutrición.
Aquí vamos a centrarnos.
Una mala dieta puede suponer un déficit de antioxidantes y nutrientes que ayudan a combatir la proliferación de radicales libres.
La alimentación es un pilar fundamental para prevenir el envejecimiento de la piel ya que una dieta adecuada puede ayudarnos a protegerla del sol y otros agentes que puedan perjudicarla.
Más allá de las cremas antiedad y el uso de cosméticos, algunos alimentos pueden aumentar la posibilidad de que las arrugas aparezcan, por lo que evitarlos puede retrasar el envejecimiento prematuro.
- Los dulces.
El excesivo consumo de azúcar puede reducir la producción de colágeno, una imprescindible sustancia para que nuestra piel se mantenga joven y tersa.
Debemos tener en cuenta que el azúcar no solo podemos encontrarlo en alientos como las golosinas o la bollería, sino que también en los yogures azucarados, el pavo o el pan.
- Alcohol.
Al ser diurético, el alcohol estimula la producción de orina, facilitando la deshidratación.
El agua es imprescindible para la salud de nuestra piel, por lo que su escasez puede traducirse en arrugas y pérdida de luminosidad.
Además, el alcohol inhibe los efectos de la vitamina A, la cual ayuda a nuestro organismo a producir colágeno y contribuye en la regeneración celular.
- Alimentos procesados.
La carne puede incluirse en esta lista, junto a los embutidos, el bacon y otros.
Estos productos suelen contener conservantes como el sulfito, el cual acelera el envejecimiento de nuestra piel.
- Alimentos fritos.
Otro de los alimentos que envejecen nuestra piel son los alimentos fritos.
Estos alimentos aumentan el colesterol facilitando la aparición de problemas cardiovasculares. A su vez, los alimentos fritos dificultan la correcta oxigenación de la piel, impidiendo la regeneración celular, lo cual hace que la piel envejezca, pierda su elasticidad y aumenta la aparición de líneas de expresión.
¿Tienes mal aliento? Puede que alguno de los alimentos que hoy nombraremos en Farmacia Reinoso sean los causantes.
Pocas cosas nos pueden hacer sentir tan incómodos como darnos cuenta de que nos huele el aliento, y no hay nada que pueda camuflarlo...
1. El curry.
Existe una regla de oro para elegir los alimentos o tipos de comida que debemos evitar para que no nos huela el aliento: cuanto más fuerte sea el olor de la comida, más probabilidades hay de que cause mal aliento.
Siguiendo esta norma, seguro que querrás evitar el curry si necesitas tener el aliento totalmente fresco.
2. Café.
Aunque el café puede ser un gran amigo que nos mantiene despiertos, no lo es a la hora de cuidar el aliento.
El café reduce la producción de saliva causando un aumento de las bacterias en la boca, las cuales causan mal aliento.
3. Salsa de tomate.
Los tomates son muy refrescantes, pero la cebolla y el ajo que las salsas de tomate suelen contener no.
La cebolla y el ajo son los peores enemigos del buen aliento.
4. Carne.
Ya sabemos que la carne esta muy buena, pero después de comerla, nuestro aliento no será el mejor...
La carne contiene aminoácidos que reaccionan ante las bacterias causantes del mal aliento aumentándolas.
5. Vino.
Si quieres tener un aliento agradable, evita beber vino con la comida.
El vino, al deshidratarse hace que aumenten las bacterias en la boca y, además es caldo de cultivo para que se reproduzcan.
En Farmacia Reinoso sabemos que la seguridad de los niños es algo que nos preocupa a todos los padres, sobre todo ahora que llega el verano y los riesgos aumentan ya que las actividades que realizan los niños son más abundantes y algunas hasta pueden tener más peligro.
Una de ellas es acudir a las piscinas, es muy común que durante las vacaciones o bien les apuntemos a natación, o bien les llevemos a las piscinas comunitarias donde seguro que cada día lo pasan en grande junto a otros niños
Pero nosotros debemos velar por su seguirdad, sobre todo si son pequeños, y por ello debemos adoptar ciertas medidas:
- Los niños no deben estar solos, es decir, siempre con vigilancia y sabiendo en todo momento que están bien y fuera de riesgo.
- La protección solar es fundamental, pero a su protección general debemos sumar el hecho de llevar flotador o manguitos si aun no sabe nadar bien. Es muy recomendable enseñarles a nadar, mientras antes mejor.
- Los bordillos de las piscinas pueden resultar peligrosos, sobre todo al saltar hacia el agua o correr junto a ellos, por ello se les debe inculcar que no deben exponerse al riesgo que suponen estos elementos que encontramos en todas las piscinas.
- Cuidado con los cortes de digestión, siempre deben esperar entre 2 y 3 horas tras comer para bañarse. Y al entrar en el agua se debe hacer despacio para que nuestro cuerpo vaya adaptando la temperatura.
- Si aun no saben nadar, es recomendable que se bañen donde no cubre, poco a poco irán aprendiendo y podrán hacerlo sin tocar pié de forma segura.