¡Hola a tod@s!
¿Quién no ha tenido alguna vez o tiene contracturas en la espalda o en el cuello? Las contracturas son muy comunes, más de lo que creemos, especialmente en zonas como las cervicales (el cuello), las lumbares (la zona de los riñones) o los dorsales (los omóplatos).
Con el estilo de vida que llevamos, el estrés, las prisas, la malas posturas que adoptamos y el poco o nulo ejercicio que hacemos, las contracturas son casi inevitables...
Por ello, siempre tenemos que tener recursos a mano y saber aliviarlas, así que queremos aprovechar nuestro blog de hoy y contaros algunos trucos para aliviar las contracturas. ¡Tomad nota!
Pero antes, ¿qué es una contractura?
En pocas palabras, las contracturas son nudos que se forman en nuestros músculos e impiden que la sangre llegue correctamente a las células de éstos, lo cual hace que se acumulen toxinas en la zona y las terminaciones nerviosas del músculo reaccione enviando a nuestro cerebro señales de dolor.
Trucos para aliviar las contracturas
1. Prueba a hacerte un baño aromático.
Para ello, llena la bañera de agua caliente y echa sales aromáticas, aceite esencial de mejorana, unas cuantas gotas de aceite esencial de romero y otras poquitas de lavanda.
¡Verás que alivio!
2. También puedes probar a darte un baño con sal gorda y si es perfumada ¡mejor que mejor!
Para mejorar el efecto relajante, puedes añadir unas cuantas gotas de aceite de verbena o lavanda.
3. Hazte una infusión de romero o tomillo, deja que repose unos minutos y cuélala. Después, mézclala con arcilla (verde o roja) hasta que su densidad sea parecida a la de una crema o un puré y aplícala en la zona afectada caliente pero sin llegar a dañar la piel.
Deja que repose unos 20 minutos y limpia la zona con aceite o pomada. Tus músculos lo agradecerán...
4. El ejercicio, aunque muchas veces nos cueste mucho, es un verdadero amigo para nuestro cuerpo.
Si hacemos ejercicio diariamente, estirando muy bien, notaremos que las contracturas mejoran poco a poco.
Para ello, las mejores actividades son el tai chi, pilates, natación o yoga.
5. Nuestro último consejo es que, si puedes, acudas a un centro especializado donde puedan hacerte un masaje deportivo.
Estos masajes se centran en aliviar la tensión muscular y deshacer las contracturas.
¡Saldrás como nuevo!
Recuerda que para evitar que se formen contracturas debemos hacer ejercicio a diario y evitar la tensión y el estrés.