En Farmacia Reinoso sabemos que los seres humanos somos prácticamente agua, ya que casi el 60% del cuerpo humano se compone de esta.
Las tres cuartas partes de nuestro cerebro y corazón se componen de agua, y el 83% de nuestros pulmones también. Por ello, hidratarse es algo muy serio y más importante de lo que podemos pensar.

Beber una buena cantidad de agua cada día es algo más que relevante, ya que el agua lubrica nuestras articulaciones y huesos, alimenta nuestro cerebro y médula espinal y regula nuestra temperatura corporal.

Cuando nos deshidratamos, nuestros receptores sensoriales del hipotálamo del cerebro liberan una señal a una hormona antidiuréctica, la cual llega a los riñones provocando acuaporinas, proteínas que regulan el paso del agua a través de la membrana celular, permitiendo a la sangre retener más agua.

Su consecuencia, visual, inmediata es que nuestra orina se vuelve más oscura, pero sus efectos negativos van más allá de todo esto.

No beber el suficiente agua, puede causar fatiga, disminuir nuestra función cognitiva, alterar nuestro estado de ánimo, bajar la presión arterial y la humedad de nuestra piel...

Si nuestro cerebro está deshidratado se contrae literalmente, por su falta de agua.

Si la deshidratación se prolonga por varios días, nuestro organismo experimenta secuelas más graves, y en casos extremos la muerte.

Si no tomamos líquidos, podemos aguantar 15 horas en un entorno externo y 3 días en condiciones normales.

Además, si no tomamos el suficiente agua durante un largo periodo de tiempo, podemos sufrir problemas digestivos, aumento de peso, diabetes, colesterol alto, fatiga o problemas en la piel.

Lo ideal es tomar alrededor de 2,5 litros de agua al día en el caso de los hombres y de 2 a 2,7 litros de agua en el caso de las mujeres.