Nuestra piel se expone diariamente a numerosos agentes agresivos. Sin el cuidado ni la protección adecuada, la epidermis quedará dañada. Durante el verano, la piel está expuesta a la radiación solar, al cloro de la piscina, a la sal del mar y a las altas temperaturas. Todos estos factores externos provocarán la sequedad y la deshidratación de nuestra piel. En el caso del sol, también puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel o cáncer de piel.
Pues bien, después de las vacaciones de verano, es el momento de ponernos manos a la obra para que nuestra piel vuelva a lucir hidratada y hacer desaparecer los síntomas de deshidratación, tirantez, sequedad...
¿Qué recomendaciones podemos hacer?
Hidratación facial. El sol reseca mucho la piel por lo que notarás tu piel más seca tanto la del rostro como la del cuerpo. Debes rehidratarla.
Para la piel del rostro utiliza un serum hidratante, lo mejor es que contenga ácido hialurónico que hidrata profundamente.
Y para la piel del cuerpo lo mejor es aplicarse después de la ducha un aftersun que hidrata y regenera la piel, además de mantener el bronceado mucho más tiempo.
Hidrátate no solo por fuera, sino también por dentro. Bebe abundante agua (es recomendable entre 1,5 y 2l diarios) o zumos naturales.
Incluye en tu dieta frutas y verduras frescas. Incluye alimentos que contengan Vitamina A y C. Como son las zanahorias, melón, sandía, tomate y calabaza. Seguir una dieta así también mantendrá por más tiempo tu bronceado.
Exfoliación. Realiza una exfoliación que elimine las células muertas que son las más superficiales y las más castigadas por el sol, a la vez que ayuda a rehidratar la piel.
Aplicar un tratamiento contra manchas. Lo más recomendado contra las manchas es aplicar una crema despigmentante, pero antes de empezar el tratamiento hay que esperar que el bronceado haya desaparecido por completo.
No hay que olvidar manos y pies. Andar descalzo, con sandalias abiertas...puede hacer que los pies se resequen. Cuídalos hidratándolos en profundidad con una crema específica para pies.
Las manos, la zona más expuesta al sol y como consecuencia una de las más afectadas. Aparecen manchas y están más resecas de lo habitual. Utiliza una crema de manos que contenga aceite de argán que regenera y además tiene un efecto antiedad.
Aplicar protección solar. Continúa aplicando cremas con protección solar a diario antes de salir a la calle.
¿Cómo podemos mantener el tono bronceado de la piel?
Especialistas afirman que el secreto está siempre en la hidratación, tanto en el cuerpo como en el rostro. Aplicar crema hidratante al menos dos veces al día y tomar dos litros diarios de líquidos es lo más eficaz, evitar las exfoliaciones y las limpiezas muy enérgicas y los cosméticos que incluyan ácidos en su formulación.
¡Y recuerda! El cabello después del verano también nota los efectos del sol. La sal, el cloro de la piscina...hace que el pelo se note reseco, áspero, sin vida. Sanear las puntas abiertas con un corte no le vendría mal.