Una buena vida sexual con tu pareja implica tiempo y dedicación para mantener la llama de la pasión viva a pesar de los años. Sin embargo, tener buen sexo no necesariamente requiere pasar horas y horas coqueteando en el dormitorio, y es que cuando se trata de intimidad importa más la calidad que la cantidad.
Cuando se trata de conseguir ayuda extra para lubricar, no hay duda de que un gel es el mejor aliado. Pero es normal que, si no eres una entendida en el tema, te preguntes cómo usar un lubricante íntimo e, incluso, qué tener en cuenta al momento de elegirlo.

Qué son los lubricantes

Cuando la estimulación sexual se inicia, la humedad de nuestra zona íntima aumenta en respuesta a la excitación sexual. Sin embargo, en algunos momentos puede que esa lubricación natural no sea suficiente para permitirnos disfrutar de relaciones sexuales más suaves y placenteras. La humedad natural puede reducirse en distintos momentos de tu vida debido a cambios hormonales, exceso de estrés o una medicación concreta, sin embargo, usar lubricante puede ser una solución muy efectiva para mejorar los encuentros durante esos periodos. Este producto puede ayudar a aumentar las sensaciones durante el sexo entre tu pareja y tú, convirtiéndolo en una experiencia más gratificante.

Hay diferentes tipos de lubricantes, puedes elegir el que más se adapte a tus necesidades

¿Cuánto lubricante debo usar?

No hay normas sobre cuánto lubricante usar, lo mejor que puedes hacer es experimentar y ver cómo os sentís tu pareja y tú. Si estás probando un lubricante nuevo o si es la primera vez que usas uno, empieza con una pequeña cantidad y aplícalo en las zonas que desees con las yemas de los dedos. Si te gusta la sensación de la lubricación extra, entonces puedes seguir aplicando más.

Ahora que ya sabes cómo usar un lubricante íntimo no te pierdas la oportunidad de incorporarlo a tus encuentros sexuales. ¡Seguro que tanto tú como tu pareja lo disfrutáis!

Encuéntralos en nuestra tienda online