Si quieres tener toda la información sobre éste cómodo método anticonceptivo, ¡no te pierdas nuestro blog!
Las hormonas son unas sustancias químicas que hacen que nuestros órganos funcionen adecuadamente.
Las pastillas anticonceptivas controlan las hormonas de nuestro útero y ovarios, impidiendo que el óvulo se fecunde.
La mayoría de las pastillas que se recetan son combinadas, es decir, combinan los estrógenos y la progesterona para impedir la ovulación, es decir, que los ovarios produzcan un óvulo, por lo que si no hay óvulo, no hay embarazo.
Otra de las funciones de las pastillas anticonceptivas es engrasar la mucosidad de nuestro útero, de esta forma, si se desprende un óvulo, los espermatozoides no podrán llegar hasta él y fecundarlo, impidiendo así el embarazo.
Las pastillas anticonceptivas generalmente vienen un cajas de 21 o 28 pastillas:
-Cuando la caja es de 21 pastillas, debe tomarse una pastilla todos los días a la misma hora hasta acabar con la caja, dejar una semana de descanso, momento en el que aparece la menstruación y, tras los 7 días, empezar con otra caja nueva.
-Cuando la caja es de 28 pastillas, debemos tomar una pastilla todos los días a la misma hora, pero a diferencia de las anteriores, no hay semana de descanso, ya que tienen unas pastillas de un color distinto que se toman durante esos 7 días, momento en el que llega la menstruación. Cuando se acaba con la caja, debe empezarse otra.
Es muy importante saber que durante los 10 primeros días de comenzar a tomar las pastillas anticoncepticas, se debe usar otro método anticonceptivo además de las pastillas, como el preservativo.
Las pastillas anticonceptivas son uno de los métodos más eficaces que existen, su eficacia roza el 97% si se toman adecuadamente, es decir, si se toman todos los días a la misma hora.
Si se olvida una toma, la eficacia de las pastillas desciende.