Llega una de las épocas del año en la que más enfermamos, debido en parte al cambio de temperatura y a la presencia de un sistema inmunológico más deprimido. Así que, para no tener que pasar mucho tiempo en la cama, debemos saber cuáles son las enfermedades más frecuentes en estos meses y lo que debemos hacer para intentar reducir sus molestos síntomas.
Algunas de las enfermedades típicas del invierno son faringitis, bronquitis y otitis. Normalmente se curan con antibioticos, y por eso hoy en nuestro Blog semanal vamos a contaros como pasar por una tanda de este eficaz medicamento, sin tener ningún efecto adverso que nos moleste más de la cuenta.
Los antibióticos son los medicamentos que combaten las infecciones bacterianas y, su uso adecuado y bajo prescripción médica, puede salvar vidas.
Su uso puede causar efectos adversos como la diarrea, que se produce por la modificación del tipo y cantidad de los microorganismos que habitualmente colonizan el intestino.
Como el antibiótico no puede suspenderse podemos restablecer el equilibrio entre los microorganismos que habitan el intestino, con la ayuda de probióticos, recomendándose como terapia adyuvante en la diarrea junto a los sueros de rehidratación oral.
La administración de probióticos concomitantemente con los antibióticos orales, reduce en un 75% la aparición de episodios de diarrea, siendo el de máxima efectividad el Lactobacillus rhamnosus GG.
Es importante especificar la cepa y la cantidad de probiótico, pues no solo debe contener bacterias vivas, sino que éstas deben llegar vivas y activas al tracto digestivo.
No te olvides nunca que los probióticos son bacterias beneficiosas que viven en el intestino y mejoran la salud general del organismo, trayendo beneficios como facilitar la digestión y la absorción de nutrientes, y fortalecer el sistema inmunológico.
Para terminar queremos destacaros los principales beneficios de los probióticos:
Hasta la semana que viene amig@s>