Cuando hablamos de digestiones pesadas o difíciles nos referimos a esas molestias que notamos después de comer. Ya sea porque hemos comido demasiado rápido, por la ingesta de alimentos altos en grasas o de difícil digestión...

Este resultado aparece cuando forzamos a nuestro estómago a trabajar más rápido de lo necesario. También pueden influir cuando llevamos un ritmo de vida estresante, sin prácticamente hábitos físicos y con una dieta poco saludable.

Pero no siempre es debido a una mala alimentación o estrés, pues uno siempre puede sufrirlas en momentos puntuales. Existen casos excepcionales y es por la ingesta de una comida demasiado abundante o exceso de grasa; nos damos el atracón por algún festejo o reunión social y aparecen las molestias por mala digestión. Si bien es algo que no se repite a menudo, pueden resultar igual de molestas.
Si dichas digestiones difíciles se dan a diario se le denomina dispepsia.

No se cataloga como un grave problema para la salud si eso no afecta a nuestra calidad de vida y crea alteraciones en ella. Puede afectar tanto a hombres como a mujeres de las sociedades occidentales por igual, siendo más común en la franja de más de 40 años. Los problemas de la dispepsia suelen afectar alrededor de un 20% de la población.

Antes de identificar las causas de las digestiones difíciles deberíamos saber diferenciar entre las orgánicas y las funcionales.

• Digestiones orgánicas: Son las que vienen provocadas por alguna enfermedad como la gastritis, úlceras gástricas, toma de medicamentos...
• Digestiones funcionales: Aquí no existen enfermedades que las justifiquen las molestias y algunas de sus causas son:

Después de contarte todo esto, te damos una serie de consejos para aquellas digestiones difíciles y pesadas que puedan alterar nuestro bienestar.

1. Como es evidente, evita los alimentos fuertes. Aquellos que contengan alto grado de picante, el café, el pepino, los pimientos u otros de difícil digestión para que tu estómago logre realizar su trabajo correctamente. No decimos que los elimines de tu dieta, pero si los consumes intenta no mezclarlos todos de una sola vez en comidas de corto tiempo.

2. Evita los productos que puedan alterar el funcionamiento natural del aparato digestivo, estos son: el tabaco, el alcohol, fármacos antinflamatorios y otros productos recomendados.

3. Evita los chicles, crean aire innecesario en el estómago y dificulta la digestión. Además de producir una sensación de hinchazón.

4. Recomendamos comer 5 veces al día, y repartir estas comidas en horarios pautados y respetados diariamente. Comiendo una cantidad moderada, con esto conseguiremos crear una saludable rutina a nuestro estómago y seremos menos propensos a sufrir las molestias de las indigestiones.

5. Evita hacer ejercicio o situaciones de agitación después de las comidas, esto provocará que tu estómago se revuelva e impida la correcta digestión.

6. La más conocida es el uso de hierbas, como es el caso de la manzanilla, Mª Luisa, poleo, regaliz....

7. La más sencilla y simple es: comer despacio. Masticar bien los alimentos e ingerir líquido durante la comida para favorecer el procesamiento gástrico.

¡Nada más! Esperemos que te hayas concienciado un poco con respecto a las causas de una digestión difícil y copiosa. ¡No olvides suscribirte para estar al tanto de más blogs como este!