Los medicamentos antiinflamatorios son el mejor remedo para calmar los dolores musculares. Las sesiones de gimnasio y el ejercicio físico al aire libre pueden provocar serias molestias en determinados músculos y articulaciones, incluso a los deportistas más experimentados. Es importante conocer en profundidad los beneficios de este tipo de medicamentos, sus propiedades a la hora de rebajar la intensidad del dolor y los riesgos a los que nos exponemos por un uso no responsable. Tras haber pasado varias semanas en casa y con la paulatina vuelta a los gimnasio, hoy en Farmacia Reinoso vamos a hablar del uso de antiinflamatorios y el ejercicio físico.

Clasificación de los antiinflamatorios

Al igual que el resto de los productos farmacéuticos, los antinflamatorios también pueden dividirse en diferentes categorías, destacando dos grupos principales. Los más utilizados en todo el mundo son los conocidos con el nombre de AINES, siglas de Antiinflamatorios No Esteroideos. Puede que este apelativo tan variopinto no te diga nada de primeras, pero dentro de esta categoría se engloban antiinflamatorios tan comunes como el iboprufeno o el enantyum. Al ser el tipo de analgésico de uso más extendido es también el que se emplea en mayores cantidades, en muchas ocasiones sin un seguimiento médico adecuado, lo que llega a un consumo abusivo que puede repercutir no solo en nuestro rendimiento físico, sino también acarrear problemas estomacales, renales y de presión sanguínea.

El segundo tipo de antiinflamatorios son los denominados corticoides y esteroides, mucho menos extendidos a nivel poblacional y siempre sujetos a prescripción médica. El uso restringido de estos antiinflamatorios se debe a los severas contraindicaciones que conllevan. Se trata de fármacos empleados principalmente en personas que padecen enfermedades autoinmunes, brotes de acné, artritis y algunos tipos de cáncer. Muchos deportistas los emplean este tipo de antiinflamatorios para multiplicar la producción de hormonas y aumentar su masa muscular, con los irremediables efectos adversos consecuentes.

Efectos de los antiinflamatorios en el dolor muscular

Por muchos estiramientos que realicemos antes de salir a correr o someternos a una intensiva sesión de gimnasio, el riesgo de sufrir dolores musculares está siempre presente, y tarde o temprano acabaremos sintiendo entumecimiento o molestias en músculos y articulaciones. En estos casos los antiinflamatorios pueden ayudarnos a rebajar la inflamación en caso de haber sufrido alguna caída o golpe al tiempo que el dolor también se ve atenuado.

Los antiinflamatorios del tipo no esteroideos son lo más recomendados para tratar este tipo de situación. Además de no requerir prescripción de un profesional, sus propiedades resultan idóneas para reducir la hinchazón y aliviar el dolor con el menor riesgo de efectos secundarios. Sin embargo, esto no significa que no deban tomarse las precauciones necesarias. No se trata únicamente de no abusar de esta clase de medicamento de consumir una dosis superior a la recomendada, sino también de respetar las indicaciones del prospecto. Uno de los errores más comunes es consumir antiinflamatorios con el estómago vacío. Es importante que a la hora de consumir ibuprofeno ya sea antes o después del ejercicio físico lo hagamos tras haber ingerido algún alimento como una pieza de fruta o un sándwich.

Riesgos de los antiinflamatorios durante y después del ejercicio físico

Si bien los antinflamatorios nos pueden ayudar para aliviar el dolor y la hinchazón tras el ejercicio físico, es muy importante no consumirlos inmediatamente después ni en plena sesión de ejercicio, ni tampoco antes. No son pocos los deportistas y aficionados al fitness que erróneamente lo hacen pensando que de esta forma incrementarán su rendimiento y correrán menos riesgos de sufrir molestias y dolores, pero nada más lejos de la realidad.

Nuestro rendimiento no se verá aumentado por haber consumido una cápsula de ibuprofeno o enantyum. Los estudios han demostrado en repetidas ocasiones que las capacidades del deportista permanecen dentro de los valores esperados, al igual que el riesgo de padecer dolores o lesiones en músculos y articulaciones. Los únicos efectos que ha sido posible demostrar en ensayos clínicos han sido problemas en el tracto intestinal y dolores abdominales. Incluso algunos sujetos indicaron una menor resistencia al dolor.

Los antiinflamatorios son muy útiles para aliviar los dolores e hinchazones provocados por una actividad física intensa, pero siempre deben consumirse pasado un tiempo tras haber finalizado el ejercicio y después de haber reposado e ingerido algún alimento.